Una noche encantadora con Perrier-Jouët

The Perrier Jouët Enchanting Tree

Al lado del Árbol Encantador, de Tord Boontje, ubicado esa noche en un bonito rincón del restaurant Alto, nos recibió Jean-François Collobert, presidente y director general de Pernod Ricard Venezuela para hacer un brindis navideño en petit comité con Champagne Perrier-Jouët Belle Epoque 2004.

Esa noche nos contaron que en 1902, una espiral de anémonas japonesas diseñadas por Émile Gallé preconizaba los anhelos de un movimiento artístico, el Art Nouveau, a cuyas premisas continúa siendo fiel Perrier-Jouët. “Inspirado por aquellas emblemáticas anémonas, Tord Boontje diseñó un árbol de líneas fluidas, una escultura vegetal con anémonas en flor y… copas de champagne. Suspendidas en el aire para mantener la frescura del champagne, bañan con su luz las ramas doradas y reflejan las perlas de agua helada que emanan de la cubitera situada a sus pies. Una creación refinada y moderna, decididamente Perrier-Jouët, que sublima la degustación de la cuvée Belle Époque”.

También conversamos sobre las posibles razones que dicen que han convertido a este champagne en un mito…

El nacimiento de la maison fue el fruto de un encuentro pasional: el de Pierre Nicolas Perrier y Adèle Jouët bajo el influjo del cometa Halley, avistado por primera vez el 25 de marzo de ese año.

La maison no dudó en distinguir cada una de sus botellas con anémonas del maestro vidriero Emile Gallé, figura indiscutible del Art Nouveau.

La calidad de las cuvées Perrier-Jouët, sólo comparable a su peculiaridad.

Son solo algunas características que expresan el espíritu de una casa que a lo largo de los siglos coqueteó con cierta extravagancia con la más pura tradición de Champagne.

Dicen que las cuvées Perrier-Jouët “irradian encanto, delicadeza y elegancia”.

Más que un reflejo de la personalidad de Adèle Jouët, sería la evocación de la predominancia de una cepa excepcional: el Chardonnay.

Solo siete jefes de bodega han pasado por la maison en 200 años.

“Sin duda Baudelaire le habría dedicado a la Maison Perrier- Jouët su famoso verso ‘aquí todo es orden y belleza, lujo, calma y voluptuosidad’ y no habría dudado en compartir una copa del mítico Perrier-Jouët 1874, champagne que batió todos los récords en las subastas de Christie’s en 1888, con uno de sus coetáneos y ferviente admirador de la maison: Oscar Wilde. Y quizá la ocasión hubiese sido una de esas primeras fiestas mundanas de la Belle Epoque, cuyo espíritu jovial y extravagante encarna la prestigiosa cuvée de la maison” aseguran quienes conocen la historia.

La Ficha Técnica de
Champagne Perrier-Jouët Belle Epoque 2004

La ficha que nos dieron es esta…

Joya de la Casa Perrier-Jouët fundada en 1811. Esta cuvée prestige conjuga toda la elegancia, armonía y extravagancia características de la maison. El legado y la experiencia estaban ahí, solo faltaba una botella original que contuviese el espíritu de excelencia y de extravagancia de la maison. Se recurrió, entonces, al singular diseño de anémonas creado por el vitralista Émile Gallé a principios del siglo pasado. Producto de la añada excepcional de 1964, la famosa cuvée fue presentada en 1969.

Jefe de Bodega: Hervé Deschamps
Origen: Champagne, Francia
Suelo: Arenosos y arcillosos sobre rocas cretáceas
Presentación: Belle Epoque 75 cl
Estilo: Brut
Composición: 50% Chardonnay, 46% de Pinot Noir, 4% de Pinot Meunier

Elaborado de viñedos clasificados como 99,2% en la escala de Cru Champagne, dominado por el Chardonnay Grand Cru de la Côte des Blancs, en particular Cramant y Avize . La elegancia y la sutileza de estos Chardonnay se ve reforzada por la generosidad y el encanto del Pinot Noir de la Montagne de Reims, en particular de las parcelas históricas de Mailly. Para completar el estilo, un poco de Pinot Meunier de Dizy agrega una fruta única y completa el cuerpo de Belle Epoque.
Crianza: Maduración de 6 años antes de degüelle
Licor de Expedición: (Dosage): 9 g/L
Temperatura sugerida para beber: 8-10 ºC

Notas de Cata

Un vino totalmente armonioso
Vista: Tentador, claro y brillante con algunos reflejos de oro.
Nariz: Típica de la Belle Epoque: fresco con frutas blancas como el durazno, pasando a notas florales de espino y la acacia. Esto se completa con aromas cítricos: toronja y piña, con un toque de vainilla, el primer signo de desarrollo del vino.
Boca: La impresión inicial es intensa, sin embargo, es un vino delicado, con un buen equilibrio entre estructura y acidez, dando armonía y elegancia.

Sugerencia gastronómica: Como aperitivo. Crustáceos, pescados y carnes blancas. Fina cocina asiática con especies perfumadas.

Brindamos por la paz y la prosperidad de este nuevo año, 2014.

Sabores

Visita el site de Perrier Jouet haciendo click aqui

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