Karelvys En St Honoré

Una historia bonita: Karelvys en St Honoré

Karelvys en St Honoré nos contó cómo se convirtió en la gerente general
Una historia bonita
“Mi mayor reto ha sido ser la jefa de mi mamá y de todos los que me cuidaron”
Karelvys

Karelvys en ST Honore

“¡Lo haré bien y quiero ser la jefa!” respondió la niña Karelvys a la señora Clarita, la mamá de los fundadores de St Honoré.

Pocos conocen la bonita historia de Jenny García y Karelvys Alfonzo, dos personajes muy queridos en la pastelería que nació en Los Palos Grandes y está desde hace varios años ubicada en La Alameda.

Jenny comenzó a trabajar en el innovador local al poco tiempo de ser inaugurado. Muchas veces se llevaba a su pequeña hija Karelvys con ella al trabajo. Hoy es la jefe de pastelería  y dice con mucho orgullo que prepara los macarons desde que nadie más los hiciera en Caracas. Pero no solamente sus macarons son divinos, también los canolis, los croissants de almendras, los eclairs y los profiteroles son gloriosos y figuran entre mis favoritos.

Para sorpresa de muchos, Karelvys -la hija de Jenny que creció corriendo de un lado a otro en el local- es la gerente general de St Honoré.

 

“Comencé a ir a St Honoré cuando tenía 10 años -me contó Karelvys- acompañando a mi mamá en mi tiempo libre del colegio. Yo era la niña consentida por todos: Mientras todos hacían tortas, me daban dulces para probar y además me cuidaban, y así iban aumentando mis ganas de querer ir todos los días”.

Karelvys recuerda emocionada. “Fui creciendo y ya no quería estar en la parte de producción, quería estar atendiendo a los clientes, resolviendo y organizando los pedidos. La señora Clarita Harrar -La mamá de Morris Harrar, cofundador del establecimiento con su hermano Ronald Harrar- me seguía todo el día diciéndome que aún era muy niña, que era peligroso que anduviera por allí por los hornos. Me cuidaba mucho. Yo lloraba porque era una niña muy sensible, lloré muchas veces hasta que por fin un día ella me dijo: Pues yo te voy a enseñar a ordenar los ojos de tigre y a atender a los clientes. Yo, feliz le dije: ¡Lo haré bien y quiero ser la jefa!” y nunca olvidé que me dijo: Aprenda hija, aprenda!”

“Entre todas las cosas divinas que preparamos en St Honoré mi favorita es la caracola de chocolate” confiesa Karelvys. Mi mayor reto ha sido ser la jefa de mi mamá y de todos los que me cuidaron y vieron crecer. Al  principio teníamos problemas, soy mucho menor que todos y se mezclaba un poco el cariño que todos nos tenemos con la parte laboral. Luego recibí el apoyo de todos y nos tenemos un respeto único. En St Honore somos todos una gran familia”.

 

Cuenta que su mamá siempre estuvo pendiente para que no descuidara sus estudios. Se graduó de bachiller y luego en la universidad en el área administrativa.

La mayor satisfacción de Karelvys  ha sido conservar a los empleados de St Honore que fueron fundadores en Los Palos Grandes. “Demostrar que soy mujer y joven pero puedo mantener -gracias al apoyo de todos y de la familia Harrar- la calidad, el servicio y la experiencia que se llevan diariamente cada uno de nuestros clientes”.

Jenny, la mamá de Karelvys,  tiene 21 años en St Honoré. Asegura que su mayor alegría es que la familia Harrar le haya dado la oportunidad de aprender y crecer en la empresa. “Todo lo que se en la parte laboral, profesional y lo que soy como persona se lo debo a ellos”.

Las creaciones favoritas de Jenny son los macarons y el profiterol de chocolate. “En pastelería todo lo que he hecho lleva gran esfuerzo, dedicación y complejidad. Todos son difíciles de elaborar, sin embargo, la experiencia hace que ninguno sea imposible de crear”.

Espacio en la web: St Honoré

En Instagram @karelvysganies @sthonoreccs #sthonoreccs #pasteleria #cafe #macarons #familia #eclairs #canolis #ojosdetigre #profiteroles #sthonore

Historias de antes: MilSabores, Morris Harrar

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