Tan importante es el buen trato, como el buen plato

Anoche fuimos a cenar a un ?buen restaurant?. En general, nuestra cena fue muy placentera. Los platos divinos, casi todos. Ninguno malo. Sopa de mariscos, carpaccios, mero, pastas, tiraditos de salm?n. Y me com? una marquesa que estuvo espectacular. Pero ni Luis Henrique, ni Vicente, pudieron disfrutar de un postre. Al final, salimos con un sabor desagradable porque tampoco nos dieron un buen servicio.

Desde que escribo MilSabores, siempre que voy a un restaurant me interesa saber qui?n es el chef o el pastelero si es que existe. Anoche pregunt? qui?n hac?a los postres y el mesonero me contest? “Yo no s?”. Fue tajante y fr?o, entend? que no quieren decir qui?n se los hace, as? que no insist?. Pedimos agua y el hombre crey? que era suficiente con poner las tres botellitas de agua sobre la mesa. Mi esposo pregunt? al mesonero “?C?mo es el postre de peras?” y el le respondi? literalmente “Son unas peras all? con un juguito…y no pida brownie, ni helado, porque no hay”. Ante su antipat?a, mis compa?eros de mesa optaron por no pedir sino un cafecito, y de inmediato trajeron la cuenta, apurando para que fuera cancelada casi instantaneamente. Asombrada ante su actitud, segu? intentando disfrutar mi marquesa, pues no hab?a llegado yo ni siquiera a la mitad de la misma. Debo aclarar que eran las 10:00 de la noche, no era tarde, pero los mesoneros se ve?an cansados.

Afortunadamente, la se?orita en la caja (la cuenta fue cancelada con tarjeta de d?bito) pregunt? c?mo hab?amos cenado. Mi esposo no vacila ante este tipo de preguntas. “Buen?simo, pero nos atendieron muy mal”. “?C?mo va a ser? ?D?galo al se?or que est? en la entrada!”. Salimos sin que el se?or nos preguntara.

?Cu?l fue el restaurant? No importa, ellos lo saben y todos estamos conscientes que el problema con el personal en el servicio de restauraci?n es uno de los m?s grandes.

Moraleja: Creo que hay muy poco inter?s y un gran complejo en “servir” al cliente. A los due?os y encargados de los restaurantes les toca educar a sus empleados, no a los comensales. A los comensales nos importa tanto el buen trato como el buen plato. Y eso es lo que al final, permite calificar como “bueno” o “malo” a un restaurant.

This Post Has 4 Comments

  1. Fran Monroy Moret

    Colega: Yo si croe que has debido decirnos que restaurant es para no ir.
    Sin caer en el periodismo panfletario, en el “si me no me tratas bien te jodo”, es positivo que una de las pocas voces de periodismo responsable nos d? su punto de vista como comensal.
    Yo me la paso peleando en Venezuela por la calidad de servicio y cre?me a veces parece una batalla perdida.
    Un abrazo de feliz a?o.

  2. Aleana

    Mar?a Luisa, c?mo est?s? tiempo sin saber de t?! Qu? tristeza que una cocina de calidad se vea opacada por un servicio tan deplorable. Te felicito por tu cr?tica objetiva y tu buen sentido del periodismo. Estamos en contacto para lo de la tesis! Al final nunca nos reunimos.
    Un abrazo

  3. Maria Luisa

    Hola Aleana,
    Esta semana que viene podr?amos reunirnos. Gracias por tu comentario!

  4. Ingrid gutierrez

    Aleana muy buen comentario,me gustaria que los periodistas sacaran tambien a relucir el hecho de que en la mayoria de los restaurantes les pagan muyyy pero muy mal al personal de servicio,muchas veces contratan personal no calificado para trabajar en un area tan delicada como el area de servicio de alimentos y bebidas para no pagar lo suficiente.

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