Presencia de un alimento venezolano. LA AREPA

Lo escribió Pedro M. Bereciartu Parra, PhD

En Venezuela el pan de los venezolanos es de maíz y es tan milenario como el llamado antiguamente, “Grano sagrado de América”. Es por ello que cuando los españoles llegaron al Nuevo Mundo se sorprendieron de ver oleadas de hombres que no conocían el trigo, el millo ni la cebada, alimentándose con una gramínea completamente desconocida. Elaboraban así su pan llamado erepa, el cual por corruptela se convirtió en arepa, la cual preparaban quebrando los granos de maíz entre dos piedras, conservando todos sus nutrientes, para luego cocinarla sobre una plancha de arcilla llamada Aripo.

Posteriormente, hizo su aparición el pilón de madera, con su mano de pilón de madera, que descascaraba los granos de maíz y permitía una elaboración del pan de manera más refinada. Con el uso de los granos de maíz pilados aumentaron las operaciones para su realización, pero continuó conservando su elaboración artesanal y casera. A partir del siglo XVI para su cocción se reemplaza al aripo de barro por el budare de metal, introducido por los holandeses.

Ahora bien, no es sino hasta mediados del siglo XX que la fabricación de la arepa conocerá dos grandes sucesos que la cambiaria técnicamente para siempre: el primero, la creación en el mundo comercial de un restaurantes especializados en la venta de arepas rellenas llamados Areperas, netamente venezolanos; y el segundo, la aparición en el mercado industrial de la harina de maíz precocida, que simplificaría notablemente su confección. Este último suceso vino a contribuir eficientemente con el ritmo moderno en un país como Venezuela que comenzaba a sentir el auge de nuevas formas de vida, donde la mujer, como en muchas otras partes del mundo, había comenzado a incorporarse a la actividad laboral, consiguiendo una gran aliada en la novedosa harina que poco a poco fue posesionándose tanto del mercado nacional como del internacional.

Se ha dicho, con toda razón, que los hábitos nutricionales son los más difíciles de cambiar, sobre todo, cuando dichos hábitos son un patrimonio ancestral. Por eso para los venezolanos “ganarse la arepa” significa “ganarse el sustento” y específicamente, el pan, la comida. ¡Buen provecho!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *