2a

Para conocer Chuao, único en el mundo

2b

 

Quiero que mis hijos conozcan Chuao, su cacao y su gente.

 

Chuao es un lugar único, no solo en Venezuela, sino en el mundo entero.

2

 

 

Su belleza es impresionante. En este video de Vector Dragonfly se ve la iglesia y el patio de secado -cuyas fotos han dado la vuelta alrededor del mundo como símbolo del famoso cacao-, el exuberante  Parque Henry Pittier donde está ubicado,  sus bellas playas y el emocionante Chorrerón de Chuao.

No se cuál es el gentilicio de la persona que nace o vive en Chuao, pero se que es alguien con personalidad propia, alguien muy particular.

He visto a sus mujeres cosechando, fermentando, secando, llevando sol, consintiendo su cacao. Y las he visto cantando. Son ellas las que administran la producción de cacao. Los hombres salen al mar, a buscar la comida, a pescar en la madrugada, a trasladar a la gente en sus peñeros hacia Puerto Colombia, Cata, Cepe. A tocar tambores al caer la tarde y a tomar cervezas, ron o whisky en la noche. Algunas personas están convencidas en que el canto de las mujeres de Chuao es lo que hace que el cacao tenga sus características extraordinarias. Los expertos aseguran que la genética, las técnicas propias de fermentación y secado, son el secreto de su calidad. Son más de 450 años produciendo cacao, con altos y bajos, pero siempre siendo Chuao, como lo llaman ellos, “el del mejor cacao del mundo”. 

 

2c

Vicente y yo creíamos  que en Chuao solo había cacao Criollo. También hay Trinitario y algo de Forastero. Las clasificaciones están variando progresivamente, pero sirven de referencia mientras se pongan de acuerdo los expertos. Yo quiero estudiar y convertirme en experta, me falta mucho para serlo, pero con lo poco que se, puedo contar que una vez entré en Cacao de Origen y pregunté “¿Con qué cacao están trabajando?” porque nada era normal ese día. Valga decir que en promedio visito el bean to bar por lo menos dos veces a la semana y ese día supe, inmediatamente al entrar, que el ambiente estaba diferente, los olores eran más intensos, maravillosos, me alegraron el espíritu, no eran los mismos de siempre. Y se que muchos no me lo van a creer, pero hasta la gente, los empleados y las visitas de ese día, estaban distintos. Hay gente que cree en la magia de Chuao. Ese día me pregunté ¿Será verdad que existe la magia?

2e

Independientemente del volumen de producción anual, que algunos dicen que es de 15 toneladas y otros de 17 toneladas, apartando el cómo se maneja el cacao de Chuao en su comercialización, y la tristeza que da el saber que la denominación de origen no parece tener importancia para algunos, el cacao que se produce en Chuao es tan único en el mundo por sus aromas y sus sabores, como es único el pueblo y su gente.

Yo creo en la grandeza de la naturaleza, en la paz y en la alegría de las tradiciones con las que viven los pobladores de Chuao. Y creo en el terroir. El territorio, las características geográficas, la temperatura, las lluvias, la tierra,  tienen mucho que ver.

 

2d

Todos los días no hay música en alto volumen, ni fiestas o bochinches. Pero cada vez que uno habla de las tradiciones con sus habitantes, parece que uno les encendiera un botón para que les brillen sus ojos, se les agranden las sonrisas, canten y hasta se pongan a bailar. Entre las tradiciones en Chuao destacan la celebración de su cumpleaños el 14 de febrero, la fiesta de Corpus Cristi, la de San Juan y los Diablos Danzantes.

En Chuao hay algo así como dos autobuses y dos o tres camiones en uso, que llegaron por el mar, montados en cuatro o seis peñeros cada uno. Busquen los vídeos para que vean cómo llegaron, están aquí y aquí. En Chuao hay un cajero automático para todo el pueblo, para ir al banco debe ir en peñero, a Puerto Colombia o otro pueblo cercano. Hay conexión a internet -a veces- en la biblioteca del pueblo. Y hay comunicación telefónica con un único tipo de teléfono de Movilnet.

 

2a

En Chuao nos conectaremos con la naturaleza y nos desconectaremos del mundo por algunos días. Ando fascinada contando los días que faltan. Quiero que llegue septiembre. Quiero que mis hijos conozcan cómo viven los venezolanos en ese pueblo bello, que no recibe gente en automóviles y que es nombrado en etiquetas de los mejores chocolates finos alrededor del mundo.


Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *