Mil Sonrisas y Corazones Contentos

DALI DIJO

Dalí, la cacatúa más bonita y simpática en Jardines Topotepuy. Era de Misia Kathy y en lo que ve que hay gente comienza a hacer ruidos y a brincar para que le hagan cariños.

La primera vez que fuí a Jardines Topotepuy (invitada a un evento OVI, de Nokia) le dije a Marian Nordello, su directora, “Yo quiero hacer un evento con vinos aquí”. Jamás nos imaginamos que sería como resultó ser el Recorrido Ecológico MilSabores el pasado domingo. Pasaron exactamente cuatro meses entre un día y otro. Y miles de cosas que no había imaginado antes.

EL JARDIN INGLES

Nunca había organizado un evento con más de 30 o 40 personas invitadas. Esta vez hablaba de mínimo 100, máximo 130 personas. Todo un reto, sería un evento grande para Topotepuy y para mi. Jamás he prometido experiencia. No la tengo. No soy experta en nada. Mucho menos en organizar eventos. Pocos días después de decidir lo que quería y cómo lo quería hacer, recibí una llamada de Yolanda Aeñz. Conversamos y le propuse hacer este evento a favor del Hospital San Juan de Dios al saber que ella estaba encargada de proyectos para la recaudación de fondos. Así descubrí que existe una Fundación Amigos del Hospital San Juan de Dios y que podríamos ayudar aunque fuera un poquito.

FLOR1

He recordado mucho por estos días el pesebre que veíamos todos los años en la Calle Real de Sábana Grande, el inmenso cariño y el respeto que nos enseñó mi mamá hacia la obra de los hermanos. Hablé con varias damas voluntarias y ellas con el Hermano Alaluna, director del hospital; decidieron que haríamos el evento y lo único que prometí fue que sería algo muy bonito y que lo haría lo mejor posible. Aún así, el compromiso adquirido me hizo temblar varias veces. “¿Lo hago o no lo hago?” fue una pregunta que con frecuencia se me presentó. En el camino, hasta la influenza nos dió a mi hijo y a mi. Mi esposo, Vicente, se encargó siempre de darme fuerzas. “Lo vas hacer y quedará bien, ya vas a ver”. Si no hubiera sido por el, debo reconocer que hubiera abandonado el camino.

EL JARDIN INGLES

Convoqué a empresas de catering y a casi todas las distribuidoras de bebidas alcohólicas. Entre los objetivos del evento estaba dar a conocer a la gente sus mejores productos. Algunas aprobaron inmediatamente. Otras lo hicieron a último momento, pero con el mismo entusiasmo por estar ese día en ese lugar privilegiado.

10 CAMINERIAS

Mil Sonrisas.

La venta de entradas fue una de las cosas más difíciles en la organización de este evento. Tuvimos el apoyo inmenso de muchos medios de comunicación social, y sin duda alguna, los créditos se los damos a ellos. Mucha gente llamaba varias veces a preguntar de qué se trataba. Pasé tres días pegada en la compu atendiendo el teléfono, comprobando depósitos y respondiendo preguntas. Pasé muchas horas tramitando permisos ante la Alcaldía de Baruta. Creo que fui como cuatro veces a sus oficinas. Al final todo -absolutamente todo- valió  la pena. Hasta las cosas que no quedaron perfectas, porque me enseñaron que podremos mejorar la próxima vez.

Los patrocinantes
Amuse Bouche
Ananke
Arcay Chocolates
Cevichadas
Complejo Licorero del Centro
DeCasta
Del Monte con la chef Marcela Gil
Delamiss
Distribuidora Alta Cava
Distribuidora Tamayo & Cía
Mantuanos
Outlet Iskia
Yogho’s

Restaurantes que ofrecieron de premio almuerzos o cenas para dos personas: Olio, La Guayaba Verde, Il Picaccio y De Casta. Del Monte realizó varias rifas con cestas llenas de sus productos. Pomar nos envió de sus mejores vinos.

Hubo también, además de mil sonrisas,  un carrito de riquísimas cachapas con queso de mano; no pudimos contratar a la gente de las arepas pues estaban full hasta Abril.

Al llegar al “jardín gastronómico” los participantes fueron recibidos por mis hijos y con lindísimas copas para cada uno, cortesía de Outlet Iskia para este evento. Las voluntarias recibieron contentas a varios participantes que manifestaron sus deseos de apadrinar a un niño en el Hospital San Juan de Dios.

Fue una fiesta pequeña con poca gente, como la queríamos, tranquila, sencilla, sin muchas pretensiones, pero bellísima y con gente de gran corazón buscando siempre sonrisas.

Al final, el fotógrafo de Topotepuy reveló su sorpresa: Todas las fotos que tomó las donó a la Fundación Amigos del Hospital San Juan de Dios, y ellos las venderán a los interesados. ¡Otra vez volvieron las mil sonrisas!

Mientras tanto, vean las mil sonrisas que están en este post que las tomó mi hijo Vicente Eduardo, y hagan click aqui para que vean las que tomó Curiosa.

This Post Has 4 Comments

  1. Omayra Coronel

    Felicitaciones Mar?a Luisa, me consta tu esfuerzo para que todo saliera bien, este es solo el comienzo de muchos ?xitos mas!!
    Saludos

  2. Maria Luisa

    Gracias Omayra. Ya hoy varias personas han pedido nuevos eventos. Habr? que organizarlos con igual cari?o y con el mismo entusiasmo.

  3. Gustavo Rodriguez

    Disculpa Maria Luisa la gente del carrito de cachapa son de alguna empresa tiene web site y la que comentas de las arepas son empresas tb tiene web, como ha evolucionado todo en venezuela en el aspecto gastronomico, felicidades

  4. mary

    No hay palabras para describir ese domingo, en donde todos llegamos con espectativas distintas y por sobre todo HAMBRE!! jaja al llegar al lugar la paz se hizo presente, waooo que gente tan maravillosa, los guias ni hablar!!! y al llegar a la zona de degustacion habiamos llegado al paraiso!! AMIGOS, SONRISAS, COMIDAS RICASSSS, UNA BUENA COPA DE VINO Y OLVIDADOS PROBLEMAS!! TODO POR UNOS NI?OS MARAVILLOSOS QUE SE MERECEN SER ETERNAMENTE FELICES… Gracias Maria Luisa por esta maravillosa experiencia y por darme unos nuevos amigos MIL GRACIAS Q SE REPITAAAAAAA

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