Kome, el sushi de La Trinidad

Kome. Eduardo Arevalo

Las fotos son de Eduardo Arévalo

“La Esquina de Oro” está en La Trinidad, justo al frente de Procter and Gamble. En uno de sus lados está “el sushi de siempre”, conocido así porque el local tiene ya unos doce años. Desde Octubre del año pasado, Kome Sushi está diferente. Lo cerraron para reformarlo y lo pusieron más bonito. Por eso me llamó Johana Morillo -encargada de las comunicaciones- un día, para invitarme a que conociera el lugar y disfrutara los platos de la carta.

Ahora no parece una franquicia de sushi como antes, no lo es, tienen decoración, ambiente, vajilla, cubiertos, vasos, sillas y mesas que hacen sentir que uno está en un restaurant con todas las de la ley, atienden rápido pero no se puede decir que sea comida rápida.

Aunque creí que el nombre obedecía a un juego de letras y se refería a “comer sushi”, pregunté si tenía otro significado especial. “Los fundadores del restaurant querían que el nombre fuera una palabra diferente, foneticamente sonoro, pegajoso, que pudiera ser recordado facilmente. Después de varias horas revisando un diccionario japonés, decidieron que Kome era el nombre ideal. Se refiere a un arroz especial. Kome-koji es un arroz malteado.

Uno de los chefs, Mario Gil, estuvo conversando con Johana y conmigo un buen rato, explcando que la carta es muy completa, con platos frios o calientes y que de vez en cuando introduce alguno de su exclusiva creatividad. Trabaja en conjunto con la chef Karelys Manzano, a quien le dan casi todos los créditos por los postres.

El chef asegura que el secreto del éxito de Kome “se debe a la frescura de los cortes e ingredientes que usamos y a la calidad de los productos que ofrecemos, gracias a eso la iniciativa ha rendido frutos. Ahora, tras una década de aprendizaje, maduración y posicionamiento, Kome Sushi celebra subiendo la apuesta inicial, asumiendo la necesidad de revisar, refrescar y reinventarse”.

La imagen de Kobe cambió significativamente. Luego de unos meses de obras con una importante inversión, cambiaron el tono casual y desenfadado, dando paso a un ambiente cálido. Una nueva paleta de colores como el marrón chocolate, negro y plata, más materiales como mármol marrón imperial, ayudaron a completar la visión del diseñador Antonio Azzato. “La barra y la agradable terraza techada fueron también modificadas para ganar algunos puestos, espacio y también movilidad. La nueva identidad gráfica está compuesta, primordialmente, por un nuevo logo que -aunque minimalista- cumple con el objetivo de atraer la mirada de todo aquel que transite por la avenida principal de La Trinidad”.

La carta me llamó la atención porque es amplia y variada, con base japonesa sigue contemplando los mismos rolls, sashimis y nigiris, receta del éxito durante estos años, pero ahora gozan de la compañía de entradas y platos calientes de otras latitudes, con sazón vietnamita, tailandesa, peruana e hindú.

Kome. Eduardo Arevalo

Entre las ensaladas, me gustan todas las que tienen wakame, desde la más sencilla pasando por la de wakame kani e idako, y hasta la más colorida de wakame, pepino, langostino, salmón, kani y aguacate. La Bari-bari que sirven con lechuga, tomate, aguacate, cebollín, pepino, zanahoria, kani y aderezo a base de limón es una buena opción y la Neptuno para los amantes del atún, viene en cortes con salsa spicy, lechuga, tomate, aguacate, cebollín, pepino y zanahoria.

Entre los platos calientes, se puede escoger entre dos sopas, la Misoshiru a base de miso con cebollín y tofu. Y la Suimono, con ebi, algas marinas, hirame, cebollín y zanahoria. Y entre las entradas frías, los Capullos Sake que ofrecen botones de sake con arroz, masago, almendras, chispas de tempura y salsa unagui. El Tuna tartar, con Maguro, masago, cebollín y mayonesa con toque de salsa picante, la Trilogía sake, con Sake fresco, aguacate, plátano, jugo de limón y aceite de ajonjolí o la Nuta, un Ceviche de sake, maguro, hirame, kani, wakame, cebolla morada, ají dulce y aderezo cítrico.

Mario Gil explica que no solo ofrecen platos frios, siempre llegan los que prefieren la comida cocida o caliente y para ellos hay opciones. Entre las entradas calientes hay opciones favoritas: el Sake butterfly, que es Sake empanizado relleno con queso crema, aguacate, cebollín con salsa teriyaki y tártara. El Republic eggplant, que consisten en Deditos de berenjenas empanizados, en una salsa especial de la casa. O los Steak sticks: Lomito empanizado con coco rallado, gastric de parchita y chutney de mango. El Koko Ebi nunca desencanta con sus Langostinos tempurizados con coco, salsa de naranja y jengibre.

El Kushiyaki que son las Brochetas de lomito a la plancha con cebollín bañados en salsa teriyaki y el Fried ceviche, Cubos de hirame empanizados con salsa spice.

Por lo que he podido observar las veces que he ido después de la remodelación, las raciones son generosas. Sobre todo en los platos principales. el Arroz teppan con trocitos de zanahoria, pollo, camarones, cebollín, repollo y salsa de soya. El Salmón teriyaki, Cubos de sake con cebollín, zanahoria, repollo, bol de arroz y salsa teriyaki.

Me encanta la Yakisoba mixta, los Tallarines con pollo, ebi y vegetales con salsa de ostras. El Yakitori don viene con Cubos de pollo con cebollín, zanahoria, repollo, bol de arroz y salsa teriyaki.

El sushi es generalmente descrito como “un plato de origen japonés, que lleva arroz cocido adobado con vinagre de arroz, azúcar, sal y otros ingredientes, como pescados o mariscos”. La diferencia entre el de un restaurant y otro son pocas pero fundamentales: Los ingredientes impecablemente siempre frescos, los cortes apropiados y la presentación original de cada plato.

Los Niguiri vienen con Sake, que es la palabra que usan en gastronomía japonesa para llamar el salmón. Con Ebi, que es el langostino. Con Maguro que es el atún. Con Masago, que es el delicioso caviar de cangrejo, o con Unagui que es la anguila. El Ikura o caviar de salmón, el Hirame o pescado blanco, el Tako que es el pulpo, el Kani que es cangrejo, o el Idako que es pulpo bebe.

De allí en adelante la carta es súper amplia y variada, para todos los gustos y amantes del sushi. Ofrece gran variedad de Uramakis, Futomakis, Hosomakis, Temakis y Sashimis y sus posibles combinaciones.

Para beber, aún no cuentan con patente de licores aunque aseguran que tienen tiempo haciendo todas las diligencias para tramitarla, tienen limonada de menta, tés frios, refrescos, aguas, jugos de aloe y té verde japonés.

Kome no es un restaurant de lujo, tampoco uno de comida en serie. Es un restaurant agradable para comer sobre todo en días de semana cuando se anda corto de tiempo, una comida preparada con detalle.

Vale la pena conocerlo y volver, es “el sushi de toda la vida”.

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