Guillermo Vargas

Guillermo Vargas, hablando de vinos de Venezuela

Guillermo Vargas

Uno de los hacedores de los vinos de Venezuela

Guillermo Vargas es el que pronuncia las palabras de bienvenida. El que acompaña recorriendo cada uno de los espacios en la bodega en Carora y en Viña Altagracia.  Es el que habla con infinita pasión sobre la geografía, la vid, los procesos, las características de nuestros vinos y sus posibles armonías. Si, es el que guía las catas durante la celebración de la vendimia. El que ha vivido la historia de los vinos de Venezuela, los de Bodegas Pomar, los que llamamos “nuestros vinos” con un orgullo que ha venido creciendo a través de los años.

Tiene pocos días en Instagram y yo lo celebro como uno de “mis vecinos en Instagram” más admirados y respetados del mundo de la gastronomía en este país.

Al preguntarle cómo se hace un enólogo en Venezuela me explicó que aqui no hay estudios de enología. “Se debe estudiar en países como España, Francia, Italia, Estados Unidos, Australia y Argentina, entre otros, donde existen carreras de tercer nivel como licenciaturas. En Chile existe la carrera de Ingeniero Agrónomo Enólogo. En la mayoría de esos países se puede estudiar enología a nivel de postgrados, es decir, de cuarto y quinto nivel, como master, especialización, maestría y doctorado”. Y digo yo, o te vas al extranjero a estudiar o estudias aqui, en Bodegas Pomar.

¿Cómo se hacen los vinos de Venezuela? ¿Es un milagro? “Realmente no es un milagro, es el resultado de un largo trabajo, mucha pasión y creer en lo que se hace. Lo que pasa es que siempre se creyó que solo en países que tienen cuatro estaciones era posible cultivar la vid. Sin embargo, desde hace unos 50 años se descubrió que era posible también hacerlo en el trópico si se seleccionaban las zonas y las técnicas adecuadas. Así, en los últimos 30 a 40 años se está produciendo vino en zonas tropicales de Venezuela, Brasil, Colombia, Perú y Bolivia y recientemente también en Tailandia.

¿Qué es lo más importante: La uva, el terroir, o la pasión del hacedor de vino? “Todo es importante, el terruño o terroir inicialmente es el que aporta las condiciones ecológicas de clima y suelo, para que la vid metabolice y almacene sus elementos de calidad en las uvas, las cuales serán moldeadas por el enólogo, de manera de lograr su mejor expresión en el vino. Evidentemente, la pasión del enólogo le otorga un valor agregado muy especial y la personalidad del mismo”. Creo que la pasión del enólogo hace la diferencia.

Una anécdota memorable de Pomar, una que marcó el inicio del proyecto. En 1985, cuando se decidía el arranque del proyecto entre Cervecería Polar y La Casa Martell, de Francia -por eso se llama Pomar- vino de visita a las tierras de Altagracia, la zona seleccionada para el viñedo, el señor René Martell, de la dinastía Martell de Coñac. En la vía entre Carora y Altagracia -en la carretera que era de tierra para ese momento- Martell se quiso devolver, nos dijo literalmente: “Creo que es un error montar un viñedo en una zona árida como esta”. Lo convencimos para seguir, accedió y al llegar a la tierra seleccionada le pareció que no estaba mal, pero insistió en que era una locura hacer un viñedo en esas condiciones.  “Siento como si estuviera en algunas zonas de Kenia, en África” cuenta Vargas que le dijo Martell.

Le tuve que explicar que la viticultura tropical era posible solo en una zona así, igual me agradeció la explicación y con la mayor decencia del mundo me dijo que yo estaba totalmente equivocado. Finalmente le informé que llevaba ya diez años desarrollando viñedos en la Estación Experimental del Instituto de la Uva de la UCLA, en El Tocuyo, estado Lara, con muy buenos resultados, usando algunas variedades Españolas y Francesas; lo invité a visitarlos, y convencido de que si era posible, me dijo “no hace falta verlos, creo totalmente en su palabra” y definitivamente aceptó la iniciación del proyecto en Venezuela.

Creo que cada vendimia es diferente. ¿Cómo ha sido la primera del 2020? “Esta última vendimia fue muy buena, el clima caracterizado por temperaturas altas, no excesivas, durante el día y temperaturas frescas durante la noche, gracias a los vientos frescos que soplan por el pie de monte de la Sierra de Baragua, zona aledaña al viñedo, favoreció, como en otras oportunidades, una excelente maduración de las uvas. Acompañada de unos rendimientos moderados, influyó positivamente en la obtención de una gran calidad. Se ha logrado elaborar vinos blancos y rosados muy aromáticos, así como tintos estructurados, con taninos nobles y maduros”.

Cuál ha sido el mejor vino elaborado en Pomar?  Es difícil escoger un solo vino como el mejor. Hemos tenido unas cosechas mejores que otras debido al clima imperante durante la maduración de las uvas. Desde los primeros años obtuvimos excelentes vinos que fueron premiados en concursos mundiales. Hasta la fecha hemos obtenido 14 premios mundiales, en Francia, Italia, España, Bélgica y Canadá. Sin embargo, hay años de grandes vinos y que por alguna razón logística no hemos participado. Es una aventura querer buscar un mejor vino entre nuestras cosechas.

Lo importante es que nuestros consumidores se han mantenido satisfechos con nuestro nivel de calidad de las diversas líneas de vinos jóvenes, espumosos y de crianza y que seguimos trabajando para elaborar cada cosecha con la meta de obtener siempre el mejor vino posible.

@GuillermoVargas @BodegasPomar En Instagram @1000Sabores #misvecinosenig  #vinos #vinospomar #vinosdevenezuela #nuestrosvinos Bodegaspomar

 

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