Edgar Leal abrió Leal en Las Mercedes

AVISO

A menos de ocho días después de abierto el chef Edgar Leal su restaurante, me empeñé en ir a conocerlo y disfrutar de sus creaciones culinarias. Vicente y yo preferimos ir un día martes y bien temprano, para disfrutarlo tranquilo y sin el gentío que caracteriza las nuevas salas en nuestra ciudad después de las 9.00 de la noche.

Nostalgia. Recordamos el Jardín de Las Crepes, al francés que lo montó, su agradable decoración con techos de lonas floreadas y en ondas. Lo sabrosas que eran las crepes con sus variados rellenos. Ese duró bastante, como unos quince años. Hasta que Edgar me contó que el lo estaba remodelando porque allí abriría su nuevo restaurante y que se llamaría “Leal Restaurante”.

Agradable. Recordar aquella entrevista que le hice a Edgar cuando estaba en Miami y manejaba Cacao, un restaurante que tuvo excelente crítica de la prensa internacional y, sobre todo, de la norteamericana.

Inevitable. Recordar que existió Mohedano y que por alguna extraña razón nunca lo visitamos. Los recuerdos son solo de lo que nos contaron o leímos, preferimos no hablar de el, ni de lo que nos contaron.

RESTAURANT LEAL

Leal en Las Mercedes

Ahora el restaurant en la Calle Madrid, entre Nueva York y Trinidad, está muy distinto. Edgar se encargó de los detalles, de los muebles, lamparas y colores. Al subir las escaleras lo encontramos e inmediatamente nos invitó a conocer el área del acogedor bar y a entrar en la bodega. “Aquí no hay lujos ni enormes inversiones en muebles. Estos estantes los traje de Ikea y los acomodé para que puedan sostener las botellas de esta manera. Con creatividad y un poco de entusiasmo se pueden hacer las cosas bien”. También nos habló de cómo buscó con su mamá las lamparas para el local.

Al ver su entusiasmo para mostrarnos la bodega, le pregunté “¿Cuál fue el criterio que prevaleció a la hora de seleccionar los vinos?”. A lo que orgulloso respondió que ofrece vinos de todos los precios, desde los más económicos hasta los más caros. “Hay para todos los gustos y para la capacidad adquisitiva de cualquier comensal que venga. Hay restaurantes que ofrecen vinos a partir de 250 Bolívares y eso creo que es un grave error. Aquí encuentras desde una copa a 40 Bolívares hasta todo lo que puedas imaginar”. Hay vinos del Nuevo y del Viejo Mundo, champañas, cavas, espumosos, blancos y tintos.

Acompañamos nuestra cena con un Cabernet Sauvignon, de Montes.

REINA PEPIADA

La Reina Pepiada

Dicen que la Arepa Reina Pepiada fue bautizada así en honor a la primera Miss Mundo de Venezuela, Susana Duijm. Fundamentalmente lleva en su relleno pollo, mayonesa, aguacate y petit pois. Pero la primera “Mini Reina Pepiada” la hizo famosa Edgar Leal y así se convirtió en icono de su cocina. Aquí nos la sirvieron como aperitivo, lo vimos como un detalle simpático. La arepa estaba durísima, el relleno estaba rico.

El menú y los langostinos

Al ver la carta comentamos que elegir los platos no sería fácil. Vicente inmediatamente adivinó que yo me iría por unos langostinos crujientes en salsa de rocoto con aguacate y chips de tortillas y habló del ceviche de salmón marinado con parchita, crema de aguacate y chips de tortillas o de la terrina de cerdo con confitura de higos acompañado de ensalada verde. Yo pensé en las lumpias de pato con salsa de ciruela y, la verdad, me quedé con ganas de aunque fuera ver cómo es el napoleón de queso, pimentones asados, tapenade y tomates ahumados.

Al tratar de escoger el plato principal pregunté si sería mucho pedir los dos platos. ¡Quería comer postre! Aunque el mesonero amablemente nos dijo que los platos no eran muy grandes, decidimos que compartiríamos el primer plato y el postre. Sin pensarlo dos veces pedimos los langostinos crujientes como primer plato.

Los langostinos estaban gordos, con una textura ideal, cocidos justo en el tiempo exacto y aparentemente sin haberlos congelados previamente. Los langostinos en si tenían sabor, algo que no se encuentra fácilmente en Caracas. La salsa era como una mayonesa mezclada con rocoto, el Capsicum pubescens famoso por su uso sobre todo en los ceviches peruanos. La tortilla también estaba perfecta en textura y sabor.

El plato principal y los recuerdos

PATO AHUMADO EN MI CASA

Para pedir el plato principal no lo dudé dos veces. Recordaba un pato extraordinario que había comido en un festival en Sibaris, donde Leal cocinó como chef invitado. Pedí el pato ahumado en casa, con puré de wasabi y zanahorias glaseadas. El pato en lajas, crocante en sus bordes, rojo y suave por dentro. Pude deleitarme con el ahumado, un punto diferente y encantador. El puré era de papas y el wasabi daba un toque muy original, ahora quiero hacerlo en casa. Las zanahorias bebés glaseadas me recordaron a una buena amiga que las preparaba igualitas, en mantequilla con cebollitas y un punto dulce.

Centro de Lomito

Vicente dice que su carne “estaba perfectamente preparada y como la quería”. El pidió un centro de lomito sobre un cruton con berenjenas, portobello y calabacin, salteados con salsa de albahaca y papas fritas trufadas. Le preguntó a Edgar si la habían grillado y el chef le respondió “preparada sobre carbón”. Decidió bien, había pensado en pedir el salmón crujiente con risotto de brócoli y auyama con salsa de ajoporro.

El postre de Mariana

FONDANT DE CHOCOLATE Y HELADO DE SARRAPIA

Mariana Montero es la esposa de Edgar. Está encargada de los postres. Tardamos en decidir qué pediríamos para los dos. Al final nos dimos cuenta que queríamos chocolate. Me encantan los helados, así que entre la marquesa de chocolate con helado de galleta María y el fondant de chocolate con helado de sarrapia, escogimos éste último y estaba perfecto.

¡Un barista, por favor!

“Estaba mal hecho” dice Vicente. Yo no puedo opinar porque no tomo café. Me encanta el olor, pero no me gusta su sabor. Sin embargo, creo que es importantísimo ofrecer un buen café en todo restaurante. “Es importante. Después de todo, es con lo que se cierra la comida”.

La atención

Ese día, en Leal, la atención fue excelente sin ser abrumadora. Podemos decir de los jóvenes que nos atendieron, que estuvieron simpáticos sin hablar demasiado, rápidos en traer los platos sin mucha espera entre uno y otro, amables en general.

Regresaremos

Desde que salimos, decidimos que regresaremos.

This Post Has One Comment

  1. Jorge Acosta

    Mucho éxito en esta nueva aventura!!!!

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