Despu?s del Puerto

Maniman?a

El viernes nos fuimos a Puerto la Cruz. De eso hay muy poco para contar. Solo que en Caucagua nos comimos los tradicionales chicharrones -m?s ricos que nunca- y que no pudimos parar en la quesera La Median?a, ya era de noche y solo quer?amos llegar al Morro. Con unos perros calientes de la esquina nuestros hijos cenaron y se durmieron como unos angelitos.

De lo que si hay mucho que decir es de la tienda en Lecher?as que me vuelve loca. Se llama Maniman?a y de verdad, se convierte en una man?a o una obsesi?n el visitarla cada vez que uno llega al puerto. Tendr? si acaso 20 metros cuadrados, pero en ellos ofrecen cualquier cantidad de maravillas. Es como un largo pasillo hacia el fondo, donde est? la caja. Generalmente, Vicente hace mercado por la izquierda y yo por la derecha. De lado y lado hay unos cajones inmensos y transparentes llenos de frutos secos de todo tipo. A la izquierda: Merey, man?, nueces, pi?ones, garbanzos, lentejas rojas, verdes, pistachos, con concha, sin concha, grandes, peque?os, semillas de girasol, semillas de auyama. A la derecha: Cualquier cantidad de aceitunas: verdes, negras, peruanas, kalamatas. Todas grandotas, todas riqu?simas. Esta vez no pude aguantar las ganas de felicitar a la due?a, siempre que vamos est? ella all? con su esposo y su hija. “Tiene la tienda muy bonita” le dije con cari?o.

El d?a del padre almorzamos sin Vicente. Tuvo que trabajar all?. As? que agarr? a mis hijos y me los llev? al Ancora, un restaurant muy famoso en el Puerto. Hay dos: Uno en el centro comercial Plaza Mayor y otro en El Faro. La verdad es que de all? les recomiendo los helados, son riqu?simos. Siempre pido el mismo: El de genjibre. Es de crema y creo que lo que hacen es licuarlo con un poquito de la ra?z. El resultado es espectacular, muy fuerte, pero bien sabroso. Mi suegra, mis cu?adas y mis hijos prefieren los de chocolates: De straciatella, de Oreo, de piruli, de brownie.

Ayer regresamos en la noche. Tuvimos un regreso bien folcl?rico. Al llegar al Guapo nos desviaron hacia Rio Chico. Nos informaron unos fiscales que hab?a un accidente en la v?a, as? que no tuvimos m?s remedio. La carreterita es bien peligrosa, angosta y no tiene ni una luz. Los locales estaban toditos cerrados a las ocho de la noche, por lo cual supusimos la zona como nada segura. Al llegar a Caucagua alcanc? a respirar profundo, pero con corta alegr?a, pues nos hicieron tomar la nueva autopista y de repente ven?an carros en sentido contrario, pero por nuestra v?a. ?Se?alizaci?n? Por ninguna parte. ?Toda una aventura!

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