Bean To Bar Belgica

Bean to Bar en Bélgica crece lento pero seguro

Bean to Bar en Bélgica crece lento pero seguro

4ta edición del Salon du Chocolat Bruselas

Mariana Cadenas

Para MilSabores

El chocolate en Bélgica es tradición, orgullo, economía e identidad.  Abrir espacio para nuevas tendencias de consumo es una tarea ardua en esta nación europea, que alberga a los gigantes del negocio mundial del chocolate como Callebaut y Mondelēz International.  La competencia es feroz y compleja para el movimiento Bean to Bar, pero cada año son más las barras hechas con cacao fino que buscan ganarse al paladar belga.

Más de 80 expositores entre chocolaterías, pastelerías, confiterías, y heladerías endulzaron a la capital de Europa entre el 10 y el 12 de febrero durante la cuarta edición del Salon du Chocolat.   Como era de esperarse, los denominados “Big Cacao” presentaron los puestos más pomposos.  Los reconocidos chocolateros belgas como Jean-Philippe Darcis, Benoit Nihant, Laurent Gerbaut mostraron sus mejores productos y posaron para decenas de selfies. 

Los visitantes disfrutaron de la diversidad del chocolate en pleno entre bombones, macarrones, dulces y barras.  Pero fue la variada presencia de chocolates bean to bar que atrapó mi interés.  Y es que es realmente difícil encontrar este tipo de tabletas en Bruselas, algo paradójico para la capital mundial del chocolate.

Bean to Bar Belgica

La lucha del Bean to Bar

La primera barra Bean to Bar en Bélgica la produjo Pierre Marcolini, un maestro chocolatero curiosamente ausente en esta feria, junto con Nico Regout, la fundadora de la Asociación del Círculo del Cacao.  Algunos la llaman “la exploradora del cacao”, una belga que ha dedicado los últimos 10 años a realmente conocer, divulgar y apoyar el cacao de origen.  

“El mercado masivo en Bélgica no está listo para el chocolate Bean to Bar, tenemos un trabajo arduo para educar y cambiar el paladar belga que está acostumbrado a comer candy chocolate” comenta Regout.  La reputación del mejor chocolate del mundo es algo del pasado, “Bélgica ya no produce calidad, el mercado está controlado por una gran compañía que no protege la industria del cacao.  Sólo podemos combatirlo con educación e información al consumidor.”

Ambos maestros chocolateros Benoit Nihant y Jean-Philippe Darcis cuentan recientemente con tabletas Bean to Bar como parte de su oferta.  Los dos coinciden que hacer chocolates se trata de esfuerzo, pasión y respeto.  “El buen chocolate se hace con amor, se hace con el mismo esfuerzo del pequeño productor.  Del cacao de origen, no de mezclas” asegura Nihant quien ofrece tabletas hechas con cacao de origen, proveniente de Guatemala, Ecuador, Honduras, Nicaragua, Cuba, Madagascar y Venezuela.

“Me tomó 8 años lanzar mis tabletas Bean to Bar, la maquinaria es ahora más fácil de conseguir que antes” opina Darcis que inauguró recientemente en su fábrica una academia y un museo del chocolate para sus visitantes en Verviers, a 120 kilómetros al este de Bruselas.

Cada vez son más

Aparte de los chefs chocolateros, existe un creciente grupo de microproductores Bean to Bar que han dado de qué hablar con sus tabletas.  Coup de Chocolat, Mi Joya, Chocolatoa y Mike & Becky son algunas de las marcas belgas que comienzan a verse en diversas ventas de productos orgánicos en Bruselas.  Esta última cuenta con una boutique única en la capital de la Unión Europea, dónde no sólo hacen y venden su propio chocolate, pero también ofrecen barras Marou, A. Morin, Amadei, Labooko, Duffy´s, y Pacari entre otras.

“Bruselas no es como París, como Amsterdam, ni como Montreal, pero está poco a poco cambiando.  La gente ha dejado de comparar los precios entre una barra Milka y una Marou, ya muchos comprenden el justo valor de una barra de calidad y producida de manera responsable” comenta Alice Voisin la fundadora de BeantoBar.be, un portal de ventas digital y reseñas de chocolates finos presente en la feria.

En un país que produce 650,000 toneladas de chocolate al año y lo asume como un símbolo nacional, se esperaría que existiese una discusión más amplia sobre la sustentabilidad de la industria del cacao y cómo el movimiento como Bean to Bar, contribuye positivamente.  Pero el cambio se está logrando, poco a poco, bache a bache, los productores e importadores están dando la batalla por el bien de todos nosotros, los amantes de un buen chocolate.

 

 

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