Los Tequeños De Hojaldre De Las Tías

Las Tías: “Así se hacen los tequeños”

Los Tequeños de Hojaldre de Las Tías

Los Tequeños de Hojaldre de Las Tías

Estuvimos en casa de Tequeños Las Tias aprendiendo trucos y pasando una mañana muy agradable.

La masa base lleva harina, agua, sal y azúcar. Luego se envuelve mantequilla con ella y se coloca en plástico para congelarla. A los tres días se tempera en refrigerador y al quinto día es que proceden a envolver los palitos de quesos.

Debe freirlos congelados, en abundante aceite, y a una temperatura de entre 170 y 175°C.

Un día hace como siete años, ya convencida que jamás alcanzaría las destrezas de Miryam -la muchacha que trabajaba con nosotros cuando nacieron nuestros tres hijos- para hacer los tequeños en casa, me fui a La Muralla y compré varios paquetes de tequeños, identificados con varias marcas. Pasamos toda la semana probando formas de freirlos y sabores. Al final decidimos que los que nos gustaban eran los Tequeños Las Tías. Cuando conté la experiencia por Twitter, Rhona Bucarito me puso rápido en contacto con las hacedoras de nuestros tequeños favoritos. Desde ese día nos hicimos buenos amigos. 

La semana pasada recibímos su llamada para que les hicieramos una visita muy especial, querían que Vicente y yo aprendieramos a hacer los tequeños Las Tías. Recordamos que allí trabajan varias señoras desde hace muchos años y que son unos aviones formando sus tequeños. Verlas es todo un espectáculo, emocionante además porque nos recuerdan que el tequeño es tan criollo como aquella barloventeña que nos ayudaba en casa, y nos preparaba comida criolla y muy sabrosa. 

La tía Lilia guardó durante muchos años la especialísima receta de la masa para hacer tequeños hasta que se dió cuenta que podría usarla para complacer a quienes participaban en las piñatas de un local de fiestas que existía en el centro comercial Vizcaya, donde  tenían la concesión para preparar la comida. Cuentan que los tequeños gustaron tanto que la familia decidió montar su fábrica en un anexo de una casa y crecieron tanto que rapidito se mudaron a donde tienen la fábrica actualmente. 

Tempranito en la mañana nos recibieron con unos tequeños que sacaban del caldero hirviendo, con masa ligeramente dorada, con burbujas pequeñitas y crujientes y con un queso suave, que se rompe al primer mordisco, no muy salado y sin líquido. Es decir, con un tequeño perfecto.

Y entre todos nos contaron cómo los hicieron y Lisbeth Chuello, gerente de producción, nos dió los detalles del proceso. 

“Todo comienza con la recepcion de la materia prima. Empezamos con la mantequilla, sacándola de las latas y dividiéndolas por peso. Simultaneamente, en otra área, están elaborando la masa base” nos explicó Lisbeth.

Vimos cómo incorporan agua, sal, azúcar y harina en una batidora grande.  Después de 8 o 10 minutos la pesaron y la mezclaron cubriendo la mantequilla. Estirada y doblada la empaquetaron en bolsas de plástico y la pasaron una cava.

“Las masas son refrigeradas durante unas 48 a 72 horas hasta que están congeladas, luego son sacadas a refrigeración para temperarse durante aproximadamente unas 24 horas, más o menos a una temperatura de 8 a 12  grados centígrados”.

Luego vimos cómo la pasan varias veces por la maquina laminadora hasta que alcanza el grosor que decide cada una de las que forman los tequeños, dentro de un parámetro establecido. Estiran la masa en una mesa, en varias capas, y luego se corta en tiras con las que se cubrirán los palitos de queso. El queso está ya cortado 5 cms por 1.5 cms. Hay otros más pequeños que son exclusivos para un restaurant.

“Cada palito de queso es cubierto con ‘el arropado’ que cubre completamente el queso, luego nos vamos a la punta inicial donde lleva tres vueltas para el cierre del tequeño, apretando la masa y asegurando la punta. Después se deja caer la masa de manera envolvente sobre el queso para que quede cubierto y lleve esos escalones que lo identifican como tequeño, hasta finalizar, aseguramos la otra punta y listo”.

Cubiertos en harina para que no se peguen, los llevan a otra mesa donde se ponen 40 en cada bandeja de anime que se mete en su bolsa especial de plástico con huequitos tan pequeños que son invisibles, para que no se oxiden los tequeños en el congelador.

“Cuando las personas compran los tequeños deben llevarlos lo más rápido posible a su congelador. Para llevar de viaje se pueden colocar en una bolsa Pinguino -térmica- y dentro de un carry on. También puede cubrir cada paquete con papel periódico y poner en una bolsa”.

Pero entre los datos más importantes para comerse unos tequeños perfectos están los de cómo cocinarlos. Lisbeth nos llevó a la cocina de Tequeños Las Tías, especialmente para explicarnos que la profundidad de los calderos les hace especial para feirlos. “Se deben cocinar recién sacados del congelador en un caldero con abundante aceite vegetal de manera que queden cubiertos y puedan girar sobre si mismos. Se debe mantener la temperatura entre 70 y 75 grados y retirarlos cuando estén ligeramente dorados, cuando ‘lloran’, es decir comienzan a sonar diferente”.

 

Sabores 

 

Visita el Instagram de Tequeños Las Tías: @tequenosLasTias 

 

 

 

 

 

 

 







Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *